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YOU ARE AN IRONMAN

By 21 junio, 2017 No Comments

Hoy quiero hablarte de la metáfora de dos hombres. El hombre de hierro y el hombre millonario. Una metáfora creada para que des el 100% de ti y puedas así alcanzar cualquier meta que te propongas.

¿Crees que puedes ser millonario algún día? ¿Crees que podrás alcanzar la libertad financiera y ser totalmente libre para hacer lo que te plazca? ¿Te gustaría tener esa sensación de libertad que da el no preocuparse jamás por el dinero? Yo sí, y quiero explicarte como. Pero antes déjame que te cuente que narices pinta un Ironman es decir, un hombre de hierro, en esta historia por querer ser millonario.

Como bien sabes y sino te lo explico a continuación, una de las pruebas atléticas más duras y famosas del mundo es el “temido” Ironman. El Ironman es una prueba triatlética donde hay que cubrir en menos de 17 horas las distancias de 3.8 km a nada, 180 km en bicicleta, para acabar cubriendo la distancia de 42 km de carrera a pie.

¿Parece duro verdad? ¿Imposible tal vez? ¿Crees que jamás podrías superar una prueba de estás características? Te equivocas. Un Ironman es exactamente igual que cualquier otro gran reto, incluido el de ser millonario. Por eso he querido escribirte esta metáfora: Me explico:

Cada fin de semana, en distintas partes del mundo, cientos, incluso miles de personas “normales” hacen una gesta extraordinaria que es la de cubrir la distancia necesaria para ser un Ironman. Miles de hombres y mujeres que, todos ellos sin excepción, algún día pensaron que jamás serían capaces de alcanzar semejante gesta, pero que empujadas por una energía extraordinaria un día vieron cumplido su sueño.

Pero no te engañes, no hay nada de extraordinario y ningún secreto en todo ello. Al igual como en el noble arte de intentar y conseguir ser millonario. Simplemente, ambos objetivos, requieren de una serie de comportamientos que inevitablemente te llevarán a la meta. Por eso hoy quiero compartir los secretos de las personas normales que hacen cosas extraordinarias y alcanzan así vidas igualmente extraordinarias.

En primer lugar quiero dejarte claro que aún no soy millonario pero que tengo el firme compromiso, la determinación y la claridad para a los 45 años (ahora disfruto de 42 primaveras) ser una de esas personas que solo va a trabajar si le apetece. Y para ello aplicaré todo lo que en su día apliqué para acabar el Ironman. Vamos allá:

En primer lugar es necesario obtener la mentalidad necesaria para saber que puedes conseguirlo. Somos creadores de nuestro destino y ya sabes lo que dice la Ley de la Creación: Aquello que crees, creas. Si crees que puedes, te harás con las destrezas y las herramientas necesarias para llegar a la meta. En cambio, si crees que no puedes, ni te molestarás en buscarlas.

En segundo lugar lo que hice para acabar el Ironman y lo que hago para llegar a ser millonario es comprometerme al 100% y sellar ese compromiso. Como siempre digo, el papel lo aguanta todo por lo que debes encontrar una manera potente y que te genere mucha emoción para sellar ese compromiso que acabas de tomar. ¿Qué mejor manera de comprometerme a ser millonario que explicándote cual es mi objetivo para 2020 a ti y públicamente? No puedo fallar.

Una vez tomada la decisión y anclado el compromiso, debes hacerte con las herramientas y las destrezas necesarias para poder preparar con éxito y garantía el asalto a ese gran objetivo. Aquí está una de las grandes claves: la preparación.

Todo el mundo, sin excepción, puede acabar un Ironman y todo el mundo, sin excepción puede hacerse millonario. La gran diferencia entre quien lo consigue y quien no lo hace, es que unos están dispuesto a pagar el precio y los otros no. Tu compromiso se pone a prueba en los momentos más duros y la preparación es uno de ellos.

Acabar un Ironman es relativamente sencillo, lo realmente duro es prepararlo. Aunque ya sabes, porque me lo has escuchado decir en multitud de ocasiones, que si la emoción que te genera tu objetivo es alta y de 100 sobre 100 harás lo que tengas que hacer sin esfuerzo. Es muy importante sentirte conectado a tu motivo. Dicho de otra manera: debes estar muy motivado.

Una vez adquiridas las destrezas pasamos al paso cuarto. Pasar a la acción. Es hora de jugársela, es hora de exponerse y es hora de activar todo tu potencial para ponerlo al servicio de la causa. No esperes a que todo este perfecto para iniciar la acción. Actúa.

Los minutos antes de un Ironman son los más silenciosos. A pesar de haber más de 2000 almas en unos pocos metros cuadrados, no se escucha prácticamente a nadie. Es fruto de lógicas dudas y de una más que justificada concentración. Una vez te tiras al mar, allí empieza el baile. Allí estás, solo contra las adversidades. Lo mismo ocurre cuando quieres ser millonario. Al final, gracias a Dios, todo depende de ti.

Y ahora nos queda el último paso. Poner el foco en la meta. Si quieres ser millonario o si quieres acabar un Ironman una de las mejores herramientas que debes de utilizar es “el poder del foco”. Céntrate tanto en tu objetivo que todo lo demás pase a un segundo plano. Durante el camino habrán dificultades, tendrás ganas de abandonar, incluso te sugerirán que lo hagas. No abandones, es tu sueño. Mantén en foco y cada vez estarás más cerca de la meta.

Quiero contarte una anécdota. Durante mi primer intento por ser Ironman tuve una durísima caída en el kilómetro 2 del sector de bicicleta. Mi bici piso un plástico y me escupió literalmente varios metros por delante. Si no llega a ser por el casco hoy no estaría escribiendo este post.

La bici quedó muy dañada hasta el punto que no podía cambiar con facilidad las marchas y me era imposible llegar a colocar la marcha adecuada para subir el último gran puerto de la prueba antes del sector de correr. No solo la bici, sino también mi carrocería quedo maltrecha. Mi cadera y mi clavícula se vieron muy comprometidas ese día.

En cualquier otro momento, si alguien me hubiera dicho que en esas condiciones tenía que cubrir todo un Ironman no me lo hubiera creído. Pero aquel día no me lo pensé ni un segundo. Me levante, arreglé la bici como pude, apreté los diente y continué. Pasadas 11 horas cruzaba la línea de meta en uno de los días más felices de mi vida.

Ahora quiero ser millonario en 2020 y sabes tu, sabe Dios y sabe mi familia, porque he querido sellar el compromiso con vosotros, que pondré toda la carne en el asador para llegar a meta.

Cómo dice el slogan de esta gran prueba atlética: Anything it’s impossible.

¿Aceptas el reto? You are an Ironman.

 

 

 

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