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Llevo más de 15 años desarrollándome como emprendedor y en estos últimos tiempos intento transmitir mi mensaje a emprendedores que un día pusieron sus dones y sus talentos al servicio de su sueño y de mejorar la vida de sus semejantes.

Mi motivación es que sigo viendo, al igual que me veía a mi mismo, muchos sueños truncados, muchas decepciones, muchas perdidas de dinero, perdidas de energía y de tiempo desperdiciado y demasiadas personas golpeadas por la frustración. Ayudar a revertir esta situación desde mi experiencia me motiva a inspirar.

Son muy recurrentes preguntas como cual es la mejor manera de aumentar las ventas, de subir la facturación , sobre como atraer más clientes y sobre todo, como hacer que nuestro negocio sea cada vez un negocio más próspero y rico.

Cada vez, cada respuesta y cada ocasión que tengo para poder compartir mis experiencias frente a otros soñadores emprendedores me doy más cuenta de que estas preguntas, materialistas casi todas, solo tienen una respuesta espiritual.

He contado y quiero recordártelo hoy como en mis primeros años como emprendedor perdía grandes cantidades de dinero, energía y tiempo, además de dejar a muchas personas inocentes “heridas” por mi mala praxis y nada de ello fue fruto de la coyuntura económica ni de ninguna otra crisis que no fuera la de mis valores.

Por eso, hoy en día, cuando tengo la oportunidad de compartir con emprendedores como hacer crecer su negocio o como aumentar su facturación siempre les digo algo: “No busques fuera, lo que ya tienes dentro”.

Esta sencilla pero poderosa frase nos dota de una responsabilidad absoluta sobre nuestro resultados. No en vano  obtenemos en el plano de lo material lo que somos en el plano espiritual (a nivel de consciencia).

Nuestros frutos no son, ni más ni menos, que la consecuencia de un triángulo mágico interno y que en demasiadas ocasiones vivimos de espaldas a él restándole su verdadera importancia.

Son demasiados los emprendedores que hoy en día buscan la causa de sus resultados fuera de ellos cuando lo único que realmente encuentran allí afuera son los efectos de cómo son ellos como personas a nivel interno. Esta poca consciencia hace que aquellos emprendedores poco despiertos tengan muchas dificultades para entender las verdaderas reglas del éxito y por ello sufran demasiado y paguen un precio demasiado elevado para convertir lo que un día fue su sueño en una realidad.

El mejor consejo que pueda darte si quieres alcanzar la plenitud y los resultados deseados, tanto personales como profesionales, es que tomes consciencia de este triángulo mágico que es el creador de todos tus resultados materiales.

Cuando hablo del triángulo mágico me estoy refiriendo a:

TUS CREENCIAS:

Aquello en lo que crees, eres capaz de crearlo, de lo contrario ni te molestarás en buscar las herramientas necesarias para llevarlo a cabo.

En cambio,  aquello en lo que no crees será imposible que puedas crearlo simplemente porque lo consideras (crees) imposible y ni te molestarás en buscar los caminos.

Revisa tus creencias y verás que estás obteniendo los resultados en función de ellas. Si no te gusta lo que estás consiguiendo es que estás creyendo en lo equivocado.

TUS MIEDOS:

Si creas desde cualquier miedo siempre te estarás alejando de aquello que sabes que no quieres para ti pero nunca te estarás acercando a aquello que anhelas y deseas. Huir toda la vida cansa y desmotiva.

Revisa que fuerza te esta empujando y si en tus acciones ves el miedo en vez del amor tus resultados seguramente no serán los deseados. Y si en algún momento dado tuvieras la fortuna de que si lo fueran , seguramente serían muy efímeros.

TU PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD.

Y por último debes saber que esos miedos y esas creencias crean tu percepción de la realidad la cual, por lógica aplastante, estará creando tus resultados.

Según la percepción que tengas de ti mismo y del mundo que te rodea actuarás de una u otra manera. Y en función de como actúes obtendrás unos resultados.

Siento si no eran las respuestas que querías obtener para forrarte de pasta y hacerte “rico de dinero” pero son las más sencillas, las que yo conozco y las que están al alcance de todo el mundo, incluido tú.

No caigas en la tentación que tus creencias, fruto del ego, te hagan menospreciar este triángulo mágico que te permitirá disfrutar de una vida plena, abundante y feliz.

Alcanzar aquello que deseas está muy bien pero solo te ofrece una emoción efímera. Disfrutar de alcanzar aquello que te mereces y vivir cada uno de tus pasos hacia el éxito como parte del mismo es la mejor y mayor definición de plenitud que conozco y que deseo trasladarte hoy.

Espero que te sirva querido/a amigo/a……………

PD: Si quieres conocer más a fondo algunas maneras de tomar consciencia y conocer y transformar tus creencias puedes hacerte con un ejemplar “De Espectador a protagonista”. No te arrepentirás.

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