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Desarrollo Personal

CONFÍA

By | Desarrollo Personal | No Comments

Son muchos alumnos que a lo largo de estos últimos 5 años han querido compartir sus momentos con nosotros para buscar alternativas a situaciones poco positivas por las que estaban atravesando.

Si uno está mínimamente preparado y es observador enseguida se da cuenta que, con pequeños matices, los patrones se repiten. Hay situaciones comunes que mantienen a muchas personas, sometidas a emociones poco productivas que a la postre se convierten en acciones decepcionantes.

Basta con darse una vuelta por la calle y observar las respuestas de la gente cuando uno se atreve a preguntar:

 

  • “¿Qué tal te va?”.

 

Las respuestas, en demasiadas ocasiones, son de perfil muy bajo. Las personas estamos tolerando unos estándares de vida que deberíamos elevar urgentemente.

 

  • “Voy tirando”.
  • “Luchando”.
  • “Pues ya ves, de aquella manera”.
  • “¿No mes ves? Pues como voy a estar”.

 

Estás respuestas no las podemos asumir como algo normal. Pueden ser momentáneamente la excepción pero nunca la regla. Recuerda algo muy importante:

“Tienes aquello que toleras”.

Debajo de todas estas respuesta se esconde algo común en todos los seres humanos y es la falta de confianza en ellos mismos y en sus posibilidades.

 Nos ha tocado vivir en una época donde la competencia y la competitividad han sido el termómetro del éxito de nuestra sociedad. Llevamos varias generaciones compitiendo con otros seres humanos sin saber muy bien el motivo.

Hemos perdido de vista el objetivo básico de cualquier acción que emprendamos, ya sea esta personal o laboral. Cuando le preguntas a las personas cual es el motivo de sus acciones, te das cuenta de que en última instancia, todo ser humano desea vivir en paz y ser feliz.

Pero, paradójicamente, nuestros actos no dicen lo mismo y allí reside el verdadero conflicto.

Trabajamos para ser más, para tener más, para demostrar más, para ser más reconocidos y una larga lista de “mases” que nos lleva en sentido apuesto a lo que somos en esencia.

 

La revolución industrial trajo consigo este paradigma de competencia y competitividad y esto nos ha llevado ha vivir bajo el paraguas y la visión de un mundo donde todos estamos y nos sentimos separados los unos de los otros y donde debemos ser siempre mejores para ser “personas de éxito”.

Este ya es el antiguo modelo. Estamos entrando de lleno en una nueva era donde el modelo cambia por completo y si no conseguimos adaptarnos a este nuevo paradigma quedaremos fuera de todo lo bonito que nos da la vida.

El modelo antiguo ha colapsado. Ha colapsado el sistema político, el financiero, el educativo, el religioso y todos los modelos que queramos poner sobre la mesa.

La avaricia, fruto de la separación y la competencia desmesurada y mal entendida, nos ha llevado al colapso total. Ahora corren nuevos tiempos. Unos tiempos distintos de conciencia y consciencia.

La mayoría de las personas viven adictas a las emociones del miedo. Y lo peor es que no son ni tan siquiera conscientes de todo ello.

Desde pequeños el modelo educativo nos ha hecho competir unos con otros simplemente por comparar entre semejantes algunos conceptos que pocas veces mas hemos utilizado durante el resto de nuestras vidas.

Por otro lado, la educación de nuestros padres ha sido basada en la cultura del esfuerzo y del sacrificio.

Ninguno de estos modelos a tenido en cuenta el talento, la pasión y la conexión con nuestros dones, por extraños que parecieran.

Corren nuevos tiempos. Tiempos basados en la cultura de la pasión por lo que uno ama, por la conexión con lo que uno hace, por el no esfuerzo y el menos sacrificio. Corren tiempos nuevos y si no somos capaces de entenderlo, tendremos un grave problema.

Hoy día hay un solo camino para el éxito personal y profesional. Ese camino se llama “confianza”.

 Tanto en el ámbito personal como profesional quien sea capaz de generar confianza tendrá el éxito asegurado.

Los buenos negocios se generan basados, en primer lugar, por confianza y no por producto. Las buenas relaciones se generan por confianza y no por estatus ni por intereses ocultos.

Cualquier cosa en esta nueva vida se genera en base a la confianza. Una confianza que es la antítesis de la separación y la competitividad.

Es por ello que nos urge volver a reconstruir nuestra maltrecha confianza. La confianza en nosotros mismos.

Es imposible que nadie confíe en nosotros si no lo hacemos nosotros primero. Si queremos generar confianza debemos confiar en nosotros primero.

Recuerda: El modelo antiguo ha colapsado. Lo que ha llevado a la humanidad al enfrentamiento, al ego desmesurado y a la competitividad extrema está en sus últimos suspiros vitales.

Es hora de respirar un nuevo oxígeno. Un oxígeno renovado y limpio donde la confianza en uno mismo y en los demás será el principal valor de una nueva era.

Cuando mi hijo me diga lo que quiere ser en la vida lo primero y lo único que le voy a preguntar será lo siguiente:

 

“¿Confías en ti para llevarlo a cabo?”

 

Se, por su educación , que la respuesta será afirmativa y es aquí cuando un ser humano normal se convierte en un ser sobrenatural.

Si confías en ti y en tus posibilidades no importa si aún no tienes las destrezas necesarias para llegar donde quieres estar en el futuro. Si confías en ti, harás lo que tengas que hacer, para llegar donde quieras llegar.

Quiero despedirme hoy con algo para tu reflexión:

“No somos solo lo que nos han dicho que somos ni la vida es solo lo que nos han dicho que es”.

 

Te deseo lo mejor de ti.

SI NO SALE, PUÉS TE LO INVENTAS

By | Desarrollo Personal, Desarrollo Profesional | 57 Comments

Vivimos en una sociedad ultra-competitiva fruto de muchas cosas, pero sobretodo víctimas del miedo.

Las personas tienen miedo de que alguien les pueda quitar su sitio, robar “sus pertenencias”, ganar más, ser más reconocido, ganarse un mayor respeto y por eso dedicamos más esfuerzo a tumbar que a construir.

Este viejo paradigma esta cerca de su final ya que gracias a él y a vivir bajo esta visión de separación, el mundo tal y como lo conocemos, ha colapsado.

Han colapsado los pilares más importante, hasta este momento, del mundo tal y como lo conocemos. Ha colapsado la economía, la política, la religión e incluso la sociedad. Todo gracias a ese ego desmesurado fruto de un miedo que algunos se han encargado de forma magistral de que lo sintamos cada día en nuestras carnes, aún siendo este una mera ilusión.

Pero hoy solo quiero coger este hilo de la competitividad para advertirte de algo: “No dejes tus sueños en manos de nadie”.

Hacerlo en una sociedad como la actual puede llevarte a la frustración porque hay mucho mediocre por allí afuera suelto que no solo no va a querer colaborar jamás en tu crecimiento, tanto personal como profesional, sino que además gastará muchas de sus   limitadas energías en hacer lo posible para que tus sueños no se cumplan jamás.

Y lo hacen sin mala intención, no te creas. Simplemente ejecutan un patrón inconsciente para no quedar como alguien inferior o de menor categoría. Quién no entienden que todos estamos conectados entre si, tiende a tener este patrón de separación, el cual les hace competir en vez de co-opetir.

Por eso yo hace mucho tiempo decidí que soy y seré el arquitecto de mi presente y el constructor de mi destino.

¿Qué como se hace esto? Pues muy sencillo. Si quieres algo y no existe todavía la oportunidad ni la posibilidad, te lo creas y punto.

Hace ya algunos años que dedico mis energías y mi talento a inspirar a las personas a través de mis experiencias y mis conocimientos, los cuales “empaqueto” en forma de conferencias y formaciones.

En estos más de 5 años no llegan a los dedos de una mano las veces que me han invitado a dar una conferencia y mucho menos un curso. Y créeme cuando te digo que, a juzgar por los resultados, lo que hago no se me da mal, sino todo lo contrario.

¿Me sorprende? Si. ¿Pierdo mucho tiempo pensando en ello? No más de un solo. Sino más bien todo lo contrario. Centro mis energías, en vez de pensar en el “porque no a mí”, en crear las oportunidades que otros no ven en mí.

Y no por ello he dejado aparcado mi sueño, sino que, de nuevo, todo lo contrario. Si no ha habido posibilidades por los motivos que sea, me las he fabricado yo.

Si tienes un sueño debes hacerte responsable 100% de el y no esperar a que nada ni nadie te ayude a cumplirlo. Si ese alguien viene, pues bienvenido sea, pero sino viene, debes seguir y persistir hasta conseguir.

 Lo más sencillo es quedarse lamentándose un tu despacho o tirado en el sofá esperando esa llamada que jamás llegará a menos que no te reivindiques. Levántate y brilla hasta que seas irrechazable, cojones.

No dejes tus sueños en manos de otros porque sino ya dejan de ser tuyos. Cuando tus sueños ya no te pertenecen resulta mucho más difícil que se cumplan y tu talento no merece quedar escondido tras una simple ilusión ¿Me entiendes ahora?

 

¿Y si no te llaman?

¿Y si por cualquier motivo no encajas?

¿Y si no te conocen?

Pues haz que llamen, haz que seas imposible de omitir, se tan bueno que no puedas pasar desapercibido y hazte inolvidable. Todo depende de ti.

Pero no me jodas. No dejes esta frase como el típico eslogan “facebookero” de: “Todo depende de ti”. Si te creyeras esto de verdad ya lo habrías demostrado, de lo contrario es que no te lo acabas de creer.

Personalmente nunca espero nada externo, aunque si viene, lo cojo con AMOR porque debe ser alguna señal del Universo que me está brindando ayuda.

Pero si Dios te hizo con un poder ilimitado no es para que lo malgastes lamentándote o esperando que llegue esa puñetera llamada.

Las oportunidades aparecen cuando tu las atraes. Y hay muchas maneras de atraerlas pero, de la única manera que no atraerás ni un pimiento y donde no es posible hacer de imán es cuando vibras a una baja frecuencia fruto del miedo y del ego, esperando que alguien haga el trabajo por ti.

Deja ya de esperar y ponte manos a la obra, deja los pensamientos de “no soy suficiente” para otros que los quieran utilizar y creerse sus propias excusas pero no cometas tu este error.

El presente esta en tus manos y es el pasaje al mejor futuro jamás imaginado. Empieza a actuar ya y da valor a ese primer paso.

Busca tus motivaciones en forma de motivos, visualiza tu futuro deseado una y otra vez que suceda y ponte manos a la obra. Los sueños sin acción son una puñetera ilusión.

 

Amigo y amiga, tu haz tu parte del trato y el Universo hará lo que tu necesites.

 

Suerte en tu camino!!!!!

YO CREO

By | Desarrollo Personal | 51 Comments

Hablemos de las creencias y hablemos de cuanto y como afectan a nuestro día a día.

Si, ya lo se, se habla y se seguirá hablando de creencias en el mundo del desarrollo personal pero te recuerdo una cosa: “No es si ya sabes algo de un tema, es si lo aplicas. Y si lo estás aplicando tampoco basta, hay que ver si lo aplicas con éxito” .

No basta con saber que son las creencias sino también hay que conocer otros detalles importantes para tener la capacidad de poder desactivar aquellas que estén condicionando negativamente tu toma de decisiones. Y es que las creencias, quieras o no, están presentes en todas y cada una de las miles de decisiones que tomamos día a día.

¿Qué son las creencias?

Las creencias son aquellas afirmaciones que creemos que son ciertas. Dicho de otra manera más académica, son aquellos principios ideológicos que conforman el carácter de una persona. Es así de simple y así de poderoso a la vez.

¿Te has preguntado alguna vez porque están tan presentes en nuestro día a día estás afirmaciones?

Es muy sencillo. Porque algo que tu crees como cierto es muy difícil de poner en tela de juicio. A las personas, por regla general, nos gusta la certeza y queremos anticiparnos a los resultados. Queremos saber que aquello que vamos a hacer será bueno para nosotros o, cuanto menos, no será malo. A partir de esas convicciones de certeza tomamos miles de decisiones diarias.

Creemos que algo es bueno o malo, positivo a negativo, divertido o peligroso, sano o nocivo y así una larga lista de afirmaciones desde donde empiezan un sinfín de juicios sobre lo que nos rodea que a su vez nos hacen tomar otras tantas decisiones que como consecuencia son los resultados que obtenemos.

¿Ves ahora porque creer algo sobre cualquier cosa es lo que nos hará tomar decisiones respecto a ello?

¿De donde vienen las creencias?

Las creencias pueden venir básicamente de 2 fuentes.

1.- Porque nuestros ancestros o algunas personas a las que hemos dado autoridad desde muy temprana edad (papas, abuelos, maestros, entrenadores) nos han dicho que las cosas son de esta manera y se deben hacer de esta otra.

Y con la creencia de que esa persona, a la que yo doy autoridad y que goza de todo mi respeto tiene la verdad absoluta, nosotros vamos creciendo y forjando nuestro carácter a la vez que tomando todas nuestras decisiones.

Al creer que las cosas son de una determinada manera y que hay que tomar determinadas decisiones respecto a esa cosa, reafirmamos que aquello que nos habían dicho es totalmente cierto.

2.- Por otro lado, las creencias pueden venir de cualquier experiencia que haya configurado en mi el mapa mental sobre esa propia experiencia.

Por ponerte algún ejemplo: Si he tenido alguna vez una mala experiencia en un vuelo transoceánico, aunque fuera para disfrutar de las mejores vacaciones de mi vida, seguramente creeré que los vuelos largos son muy peligrosos y que no están hechos para mi, que yo no soy persona de tirarse tantas horas en un avión.

¿Ves el poder de la creencias? Algo que una persona o una experiencia nos hizo creer, se convierte automáticamente en la palanca para tomar todas las decisiones futuras en ese determinada área.

Pero ¿son verdaderas o falsas las creencias?

Las creencias no son ni verdaderas ni falsas, simplemente son eso, creencias. Y al igual que crees en ellas podrías perfectamente no creer.

Recuerda una cosas muy importante: “El mapa no es el territorio”. Esto quiere decir que no necesariamente algo que tu crees sea como realmente tu crees, sino que tu lo has interpretado de la manera que alguien, en su día y con todo el amor del mundo te enseño a interpretarlo. Pero no necesariamente estás en lo cierto.

¿Todavía te preguntas si realmente influyen tanto las creencias en nuestro día a día? No solo afectan en nuestro día a día sino que el mundo se rige por las creencias que los seres humanos tenemos sobre las áreas más importantes que rigen este planeta.

Fíjate antiguamente: “los negros son esclavos”, “las mujeres solo sirven para estar en casa haciendo las tareas”, “si te portas mal irás al infierno”. Cuanto nos ha costado eliminar esto que ahora vemos como auténticas tonterías. Y lo peor es que, en muchos casos, aún no hemos podido deshacernos de algunas creencias cargadas por el diablo.

Los pilares básicos donde se asienta nuestro mundo son, ni más ni menos, pilares llenos de creencias. Pongamos algunos ejemplos mas:

La política, la religión, la educación, el sistema económico, la globalización y otros muchos temas importantes, tal y como los conocemos, son en esencia sistemas de creencias. Todas las decisiones que se toman al respecto son tomadas bajo determinados sistemas de creencias.

¿Qué hacer con tus creencias?

Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de cuales son las creencias que rigen tus patrones y que te hacen tomar las decisiones que tomas diariamente. Tienes que conocer cuales son esas cosas que tu das como ciertas y que te empujan a tomar las decisiones que tomas.

Una vez hecho esto hay que empezar a cuestionarse la utilidad que tienen para ti determinadas creencias. Es decir, si en determinadas áreas de tu vida, no estas obteniendo los resultados que esperabas o simplemente no encuentras la felicidad deseada, es porque estás tomando decisiones en base a unas creencias que están limitando tu potencial.

Y no solo eso, sino que además y dicho en sentido metafórico, como la creencia seguramente no es tuya sino de algún ser querido, en muchas ocasiones podrás comprobar como la creencia que domina tus decisiones en esa área donde quieres mejorar ya ni siquiera está en vigor. Está más bien obsoleta.

Y no está en vigor porque si tiras del hilo verás como, con muy pequeños matices, tus bisabuelos traspasaron ese misma creencia a tus abuelos, estos a tus padres y tus padres a ti.

En la mayoría de las ocasiones, pensar como lo hacían tus bisabuelos, y creer como creían ellos ya está obsoleto en la actualidad, simplemente porque son contextos distintos.

Ahora que ya sabes de donde nacen las creencias ya va siendo hora de que revises aquellas que está, de una manera o de otra, condicionando tus decisiones.

No suele ser fácil despojarse de una creencias porque, básicamente, es despojarse de lo que crees que es cierto. Y a nadie le gusta despojarse de la certeza. A muy pocas personas les gusta la incertidumbre.

Paradójicamente, las personas de mayor éxito y relevancia a nivel mundial son aquellas personas capaces de manejarse bien en la incertidumbre. Simplemente porque son capaces de poner en tela de juicio sus creencias y nos ser esclavo de ellas. Esto les permite adaptarse mejor a las circunstancias sin patrones pre-establecidos.

Ahora ya sabes que frases como: “jamás seré rico”, “tengo muy mala suerte”, “prefiero ser pobre pero honrado”, “si haces esto mal, Dios te castigará” y muchas otras no son ni verdaderas ni falsas, simplemente son puras interpretaciones de una realidad que ni siquiera es tuya sino que viene de muy atrás.

No pretendo que me creas, pero si que al menos no te creas tanto a ti.

Se feliz!

Y después de esto ¿Qué?

By | Cosnciencia, Desarrollo Personal | 55 Comments

Se habla mucho en estos últimos tiempos sobre consciencia, sobre iluminación y sobre felicidad sin darnos cuenta que muchas veces nos perdemos en buscar definiciones absurdas a sentimientos que son muy difíciles de concretar con palabras.

El lenguaje se ha creado para que todos podamos entendernos pero está claro que ese mismo lenguaje no alcanza, en muchas ocasiones, a describir con exactitud muchos de los sentimientos que somos capaces de sentir los seres humanos.

Y de eso quería hablarte hoy, de sentimientos. Para mí y sin que suponga ningún dogma de fe, la iluminación, la consciencia o la felicidad son estados elevados del ser humano. Y lo digo así, siendo plenamente consciente que es muy difícil explicar con palabras según que tipo de sentimientos que los seres humanos somos capaces de sentir.

Por más que nos empeñemos siempre habrá estados del ser tan elevados que las palabras no alcanzaran a definirlos. Y gracias a Dios que así es y continuará siendo por los tiempos de los tiempos ya que si ese estado del ser pleno, iluminado y consciente se pudiera condensar en una palabra algo mal estaría funcionando.

Y eso es lo que nos ocurre en demasiadas ocasiones. Queremos sentirnos de una determinada manera, perseguimos este sentimiento durante años, incluso durante toda nuestra vida sin saber que nuestro estado natural ya es lo que buscamos, aunque idealizando determinadas palabras nos hayamos perdido en la superficie y seamos incapaces de llegar al fondo.

Llevo ya algunos años en el mundo del desarrollo de las personas y tengo la gran fortuna de haber compartido grandes momentos con personas increíbles las cuales me han ayudado a crecer como ser humano y a las cuales yo también he podido acompañar en su crecimiento personal.

Y cada vez me estoy dando cuenta de algo que quiero compartir contigo:

 

“Somos aquello que tanto perseguimos ser”.

 

Nuestro estado natural nos convierte en seres sobrenaturales aunque en demasiadas ocasiones solo entendamos esto, en el mejor de los casos, a nivel intelectual.

No dejamos de hacer cosas para obtener más cosas y nos hemos desconectado de nuestro estado natural que es “simplemente SER”.

No es que ya lo llevemos todo de fábrica para ser felices o encontrar la plenitud y la felicidad, simplemente es que ya somos plenitud y felicidad porque somos puro AMOR.

Somos un amor que con el paso del tiempo parece que ha ido desconfiando de el mismo hasta ceder las riendas de la vida a su antónimo, a su opuesto en este vida, que no es sino otra emoción, otro estado del ser pero en este caso no tan elevado y no tan lleno de energía, el MIEDO.

En esencia somos energía, somos pura luz con un claro mensaje contenido en cada una de nuestras células y en nuestro ADN que es el mensaje del AMOR. Simplemente que hemos desaprendido a utilizarlo.

Y ahora tenemos una bonita tarea. Primero debemos desaprender muchas de las cosas que durante toda nuestra vida llevan enseñándonos intencionadamente mal. Debemos recuperar, y no solo a nivel intelectual, la certeza de que somos más que lo que nos han dicho que somos y que la vida, esta vida que tanto luchamos para sobrevivirla, es mucho más de lo que nos han dicho que es y no hace falta lucha alguna.

 

Si, ya lo se. Ya se que lo fácil es no creerme, pensar que me estoy volviendo loco o hacer caso omiso a estas “tonterías” espirituales pero solo quiero decirte la última cosa, aunque podría decirte muchas más y es esta:

 

“Solo existe un camino y no es el que ahora accidentalmente has creado para ser caminado. Solo existe una meta y no es nada exterior a ti sino que eres tu mismo. Solo existe un solo estado natural del SER y ese no es precisamente el estado del miedo o todos sus sucedáneos como estrés, ansiedad o angustia donde ahora moran tus sentimientos la mayor parte del tiempo. Y para acabar quiero decirte que, ni tus padres son tus padres, ni tus hijos son tus hijos, ni que nada te pertenece ya que todos formamos parte de la misma fuente, El Divino”.

Te deseo que pronto recuperes tu estado natural del ser, que dejes de perseguir objetivos para convertirte en el objetivo y espero que pronto, muy pronto, vuelvas a caminar por el camino del AMOR, el cual es el único camino que existe en realidad. De echo el AMOR, lo que somos en esencia tu, yo y todos, es el camino real.

Te dejo este video por si alguna vez en tu vida quieres conocer de alguna manera como empezar este camino. Hay muchos, pero para mi después de este, ya nunca fue lo mismo.

 

EL GRAN PROTAGONISTA

By | Cosnciencia, Desarrollo Personal | 62 Comments

Son algunas miles de personas los que han pasado, de una u otra manera, por alguna de nuestras conferencias, talleres, cursos o han realizado algún tipo de acompañamiento uno a uno conmigo.

Gracias a todos ellos he podido darme cuenta de algo fundamental para la plenitud y libertad humana. Todos, tú, yo y todos estamos siempre acompañados por algo que, en demasiadas ocasiones, nos impide avanzar hacia nuestra vida soñada o alcanzar grandes gestas como seres sobrenaturales que somos.

Ese algo tiene un nombre y ese nombre es EL MIEDO. El miedo, de forma consciente o inconsciente es el gran protagonistas de muchos episodios de nuestra vida.

El miedo es el gran responsable de no vivir una vida de ensueño, llena de plenitud, abundancia y libertad pero, en última instancia, tengo que decirte algo: El miedo ERES TÚ.

Tú y solo tu eres EL MIEDO ya que esta ilusión cuyo nombre es tan y tan repetido en nuestros tiempos es una simple pero poderosa proyección mental que después, convertida en sentimiento, es capaz de congelar todas nuestras ilusiones.

Este hecho, aunque parezca triste, tiene una gran noticia. Si tu creaste el miedo alguna vez en tu vida, también serás capaz de acabar con el. Si tienes la capacidad para proyectar un futuro negro hasta sentirte de la misma manera también eres capaz de pintar y dibujar en tu mente un futuro de colores y sentirte acorde a el.

Palabras como ansiedad, estrés o zona de confort hablan de lo mismo pero con distintas tonalidades y distintos calificativos. Pero todos ellos son sinónimos, en última instancia, del miedo.

¿Cuántas cosas has dejado de intentar en tu vida por miedo? ¿Cuántas veces has preferido no hacer nada por si salía mal? ¿Cuántas decisiones dejaste de tomar, aún teniendo la intuición de estar en lo cierto, por dar rienda suelta a tus miedos?

 

Pero ¿Qué es el miedo en realidad?

 

El miedo es una ilusión, es decir, una proyección mental de nuestro querido cerebro.

El miedo es una proyección futura que utiliza nuestro cerebro para prevenir cualquier desastre que nos pueda ocurrir. Pero con el agravante que esta proyección futura se basa en experiencias o creencias pasadas que reafirman que lo que queremos hacer puede salir mal.

 

Te suena: ¿Y si sale mal?

Pero….¿Y si sale bien?

Solo piensa por un segundo a cualquier persona a la que admires. Seguro que tiene unas cualidades que te han llamado la atención y han despertado en ti la admiración. Seguro que tanto las personas a las que tu admiras como a las que yo admiro tienen algo en común: “Se han enfrentado con éxito al miedo”

El miedo jamás desaparece, porque además es una emoción buena si se sabe gestionar. Cuando el miedo se vuelve un enemigo hostil es cuando te paralizar y llega la famosa “parálisis por el análisis”.

El miedo, aunque no lo creas, te ha salvado en numerosas ocasiones de grandes peligros pero el miedo solo es bueno cuando se utiliza momentáneamente. Nuestros antepasados eran amantes del miedo por que les protegía de ser atacados, comidos o avasallados pero sabían que el miedo era una herramienta momentánea y un estado pasajero de protección.

Hoy por hoy hemos convertido el miedo en nuestro compañero habitual de fatigas.

 

¿En que nos afecta el miedo?

 

Tomamos miles de decisiones diarias y en la mayoría de ellas, aunque no te lo creas, esta presente el miedo.

El miedo es bueno para alejarnos de lo que no queremos pero jamás nos acercará a nada bueno. Simplemente nos aleja del peligro.

Ahora tengo una pregunta: ¿Tu jefe es un peligro? ¿Tu trabajo es un peligro? ¿El reloj y la hora son un peligro? ¿Tu cuenta corriente es un peligro? Rotundamente no.

Pero en demasiadas ocasiones si lo hemos convertido en tal. Aunque en todas ellas es solo una invención nuestra.

 

¿Cómo nos afecta?

 

Como supondrás, el miedo tiene muchos efectos negativos tanto a nivel mental, emocional e incluso físico pero parece ser que solo nos damos cuenta cuando de verdad se manifiesta de manera abrupta y nos da un susto.

Vivir bajo las hormonas del estrés es como conducir un coche en primera marcha durante 250 kilómetros y con el gas a fondo. Tarde o temprano, nuestro motor, gripa.

 

Pero ¿cómo no vamos a tener miedo?

 

Como no vamos a tener miedo si desde que nacemos se nos dice que nuestro nacimiento es el principio de una historia vital que llegará, tarde o temprano a su final.

Como no vamos a tener miedo si desde que aterrizamos a este mundo ya se nos dice que hay una fecha de caducidad. Cualquiera vive acojonado en estas circunstancias.

Ahora no quiero entrar en más detalles porque daría espacio para un libro entero pero: “Y si se nos hubiera explicado que somos, en esencia y mayoritariamente, energía y que esta energía se encarna en un cuerpo y que cuando este cuerpo llega a su fin, esta energía continua viajando de cuerpo en cuerpo en una partida infinita”.

¿Cómo te suena? Sería mucho menos dramático todo ¿verdad? ¿Y si realmente es así?

Hoy te invito a que tomes conciencia de tus miedos. Analiza de donde vienen. Quienes, con todo su amor, te lo instalaron en tu subconsciente y que valor tiene este miedo para ti en la actualidad.

 

Reflexiona: Una persona bajo la emoción del miedo es una persona fácilmente manejable. Y tu y yo, ahora ya sí, debemos ser conscientes de ello.

Haz las cosas con prudencia pero no las hagas con miedo. Toma decisiones controladas pero valientes y dile a tu miedo, que ahora, el amor que habita en ti, es decir, tu esencia, toma el mando.

Amigos, el miedo no es real. Quien lo hace real somos nosotros. Si eres capaz de hacer real el miedo también serás capaz de hacer real el amor. Y el miedo y el amor jamás pueden convivir juntos.

 

Te quiero.

 

Presentación “Subiendo Peldaños” en Cope Baleares

By | Desarrollo Personal, Desarrollo Profesional | 1.297 Comments

Hola a todos/as

aquí os dejo la presentación del nuevo espacio de Desarrollo Personal y Profesional que inauguramos en Cope Baleares llamado “Subiendo Peldaños”.

Semana tras semana iremos descubriendo claves muy prácticas para que tu día a día, tanto en lo personal como en lo laboral, sea como tu deseas que sea. Te acercaremos a la plenitud y a la abundancia de una manera muy sencilla y eficaz.

¿PROPÓSITOS O ILUSIONES?

By | Cosnciencia, Desarrollo Personal, Desarrollo Profesional | 54 Comments

Enero de 2018, seguramente momentos de buenos propósitos y de grandes promesas. Ahora sólo falta esperar que el mes de Abril no sea de nuevo el mes de las grandes frustraciones y de las fuertes luchas internas y desesperaciones.

Y es que son fechas donde las personas parece que siempre queremos empezar nuevas etapas en aquellas áreas de nuestras vidas donde sabemos que podemos mejorar y además queremos hacerlo, pero:

¿Por qué nos cuesta tanto acabar convirtiendo esos buenos propósitos en realidades?

¿Porqué muchos de los propósitos se repiten año tras año?

¿Será que no los hemos cumplido y los pasamos a repetir curso?

 

Vamos a ver 3 tips sencillos para que cualquier persona pueda hacer realidad sus propósitos de forma muy sencilla y eficaz.

Llevo los últimos 6 años de mi vida acompañando a las personas a alcanzar sus objetivos lo cual ha convertido esta materia tan importante para nuestro día a día en una de las áreas donde puedo aportar mayor experiencia y mejores resultados.

Pero antes de conocer estos simples pero poderosos consejos déjame que hago una diferenciación, fundamental para mi, entre propósito e ilusión.

 

  • SUEÑOS SIN ACCIÓN = ILUSIÓN

 

  • SUEÑOS + ACCIÓN = PROPÓSITO

 

¿Te ha quedado claro ahora que necesitas, por lo menos, tomar acción? Ahora vamos a ver como tomar una acción enfocada e inteligente para que puedas alcanzar tus propósitos y que estos dejen de ser eternas ilusiones, como les ocurre a muchas personas.

Y no les ocurre porque no tengan buenas voluntades sino porque desconocen la psicología del éxito. Vamos con los 3 TIPS que, sin duda, te llevarán a tu objetivo:

 

1.- Motivación:

 

Ya hemos hablado de ello en más de una ocasión. Cuando alguien desiste en el intento y pasado un tiempo deja la acción enfocada hacia sus objetivos es porque se ha equivocado de motivación.

Equivocarse de motivación es equivocarse en el motivo por el cual tu decidiste tomar acción en busca de un objetivo. Déjame que te ponga un ejemplo para que lo entiendas perfectamente.

Cojamos un ejemplo muy común, como el de perder peso o empezar en el gimnasio. Los motivos por los cuales tu tomes acción pueden ser muchos pero debes asegurarte que eliges el que realmente para ti y no para los demás es el importante. Muchas personas se han convertido en auténticas especialistas en comprar propósitos de éxito ajenos.

Si eres una persona con una auto-estima sana, a la cual le importa más bien poco la imagen exterior pero que si está muy preocupada por su salud deberías tener claro que si tu motivación es la de “lucir” bello y precioso puede que desistas en el intento a la hora de empezar con tu plan alimenticio o arrancar con tu nuevo deporte. En cambio si tu motivación es estar más saludable, allí puede que hayas dado en el clavo ¿entiendes?

 

2.- Ten claro que harás y en quien te convertirás cuando lo consigas.

 

Tener claro el “para que” queremos nuestro objetivo y en quien nos convertiremos cuando lo alcancemos puede ser, de echo lo es, una de las fuentes de motivación más importantes.

Cierra los ojos, proyéctate a futuro e imagina que estarás haciendo cuando lo alcances. Como te sentirás y en que nueva persona te habrás convertido. Esta visualización repítela día tras día hasta que esa nueva imagen y ese sentimiento se incrusten tanto en ti que parezca que ya has logrado tu objetivo.

De esta forma no solo estarás condicionando tu mente hacia el éxito sino que todas tus acciones tomaran caminos diferentes. Es muy importante el matiz de “sentir como si ya lo hubieras conseguido” ya que sentirlo hará que tu emoción sea muy elevada. Y ya sabes que la emoción es lo que preceda a cualquier acción.

 

3.- Ten claro a quien beneficiará y que legado dejará tu objetivo.

 

Todos los seres humanos necesitamos sentir que somos útiles para otras personas, sobretodo las de nuestro entorno. Otra gran palanca de motivación. Por eso es muy importante que definas y, si puede ser, escribas en un papel como va a mejorar la vida de las personas que te rodean el que tu alcances tus objetivos.

Tómate tu tiempo en cada una de las 3 cuestiones anteriores. Tal vez sea más importante tener estos 3 conceptos claros antes de tomar acción que tomar acción y luego aclarar estos 3 conceptos sobre la marcha.

Para ello utiliza la regla de 80-20 y invierte el 80% de tu tiempo en pensar y definir estos 3 conceptos y el 20% en la ejecución. Los japoneses siempre dicen lo mismo: 80% pensar, 20% acción. En España muchos lo hacen a la inversa.

 

Bueno amigos y amigas, espero que estos consejos prácticos y muy útiles te sirvan para poder alcanzar tus metas con mayor facilidad. Así que ya sabes, antes de ponerte las zapatillas e ir al gimnasio, escribe y define cual es tu motivación, cual es tu para que y que legado quieres dejar con tu acción.

 

Feliz año.

 

 

NADA CRECERÁ SI TU NO CRECES.

By | Cosnciencia, Desarrollo Personal, Desarrollo Profesional | 57 Comments

Son muchas las personas con las que tengo la oportunidad de compartir últimamente y he visto algo común en todas. Sus resultados son directamente proporcionales a su nivel de desarrollo personal, es decir, a su nivel de consciencia.

Nadie es superior a nadie y nadie es inferior a nadie pero si que, a nivel de consciencia, las personas somos diferentes ya que cada uno vive su propia experiencia y su propio aprendizaje. Pero de algo importante si que me he dado cuenta: “Si quieres que las cosas cambien, cambia tu”. “Si quieres que las cosas mejoren, mejora tu como persona”.

Hace años mi vida era un auténtico KO’s. Vivía solo para contar la película de mi vida y para colgarme las máximas medallas posibles. Intentaba cubrir, a la vista de las personas que me rodeaban, mis miserias internas haciéndome pasar por millonario, empresario, gigoló, y todos las peores cosas que pueda demostrar un ser humano.

El resultado de todo ello fue el que tenía que ser: una vida al borde de la auto-destrucción personal. En ocasiones no asociamos lo que pensamos y sentimos con nuestros resultados en el plano de lo físico porque nos han entrenado a ver casualidades y no “causalidades”. Nada más lejos de la realidad.

Cualquier desequilibrio a nivel interno se materializará a nivel externo. Además puede manifestarse en cosas que a priori no tienen nada, absolutamente nada que ver, las unas con las otras. Si me permites que te ponga un ejemplo esteré encantado.

Hace ahora más de 10 años toqué fondo. Pero no lo descubría hasta varios años después. Fruto de experiencias pasadas mi manera de relacionarme con mi entorno era fruto del ego más absoluto. Intentaba demostrar constantemente que todo lo que yo hacía estaba bajo mi más absoluto control y es que desde bien pequeño ya me acostumbre a saber demostrar que todo estaba controlado aunque no fuera así.

Mis desequilibrios internos me llevaron a perder grandes cantidades de dinero, no menos cantidades de salud y hasta casi mi amada familia. Y esto, no hay ser humano que se lo merezca.

No hace falta tocar fondo para darse cuenta que nuestros resultados son fruto de nuestro nivel de consciencia. Casi como un milagro, a medida que fui ordenando mi vida mis resultados en el mundo exterior se fueron colocando en el lugar que estaba tomando mi nueva consciencia.

Como mi desarrollo personal y espiritual no ha parado desde entonces mis resultados en el plano material no han hecho más que crecer. Ahora puedo disfrutar  muchos de los placeres que nos brinda la vida y además desde una energía de amor y no de ego, es decir, de miedo.

Además quiero darme el permiso de pedirte que no te culpes jamás por lo que hayas hecho mal. Seguramente, tal y como me pasó a mi, no has sabido hacerlo mejor. Vivir con culpa es vivir desde una energía muy baja invocada por el miedo. Y es en esas energías donde el Universo deja de hacerte los mejores regalos de la vida.

Toma consciencia, empieza a darle menos importancia a tus sentidos y conecta con esa energía superior que a todos nos guía. Escucha tu guía interior que el sabe perfectamente que caminos debes de seguir. Empieza a consumir nueva información, date el tiempo suficiente para convertirla en un modo de vida y ama la vida.

Así, tan simple y tan complicado a la vez, es como mejor puede vivirse esta experiencia vital. Es desde el amor donde la vida coge otro color y es desde el amor a uno mismo donde cambia cualquier experiencia.

Espero y deseo que esta pequeña revelación te sirva para seguir los pasos de tu camino interior y que te conduzca a nivel exterior a vivir en abundancia, paz y prosperidad.

Te deseo lo mejor de ti en este hermoso camino.

 

 

 

ESCLAVO DE TUS PENSAMIENTOS

By | Cosnciencia, Desarrollo Personal | 273 Comments

Hace ya algunos años que dedico parte de mis esfuerzos en estudiar la conducta de las personas mucho más allá de cualquier disciplina o técnica (entiéndase Coaching, PNL, Inteligencia Emocional, etc…) y entre todos me han enseñado el camino hacia la espiritualidad como yo la entiendo.

Si hay algo que he aprendido y que hace esclavo a muchas personas y es que somos prisioneros de nuestros pensamientos cuando no somos nuestros pensamientos.

En este video, el gran Sergi Torres, nos lo describe a la perfección.