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junio 2018

CONFÍA

By | Desarrollo Personal | No Comments

Son muchos alumnos que a lo largo de estos últimos 5 años han querido compartir sus momentos con nosotros para buscar alternativas a situaciones poco positivas por las que estaban atravesando.

Si uno está mínimamente preparado y es observador enseguida se da cuenta que, con pequeños matices, los patrones se repiten. Hay situaciones comunes que mantienen a muchas personas, sometidas a emociones poco productivas que a la postre se convierten en acciones decepcionantes.

Basta con darse una vuelta por la calle y observar las respuestas de la gente cuando uno se atreve a preguntar:

 

  • “¿Qué tal te va?”.

 

Las respuestas, en demasiadas ocasiones, son de perfil muy bajo. Las personas estamos tolerando unos estándares de vida que deberíamos elevar urgentemente.

 

  • “Voy tirando”.
  • “Luchando”.
  • “Pues ya ves, de aquella manera”.
  • “¿No mes ves? Pues como voy a estar”.

 

Estás respuestas no las podemos asumir como algo normal. Pueden ser momentáneamente la excepción pero nunca la regla. Recuerda algo muy importante:

“Tienes aquello que toleras”.

Debajo de todas estas respuesta se esconde algo común en todos los seres humanos y es la falta de confianza en ellos mismos y en sus posibilidades.

 Nos ha tocado vivir en una época donde la competencia y la competitividad han sido el termómetro del éxito de nuestra sociedad. Llevamos varias generaciones compitiendo con otros seres humanos sin saber muy bien el motivo.

Hemos perdido de vista el objetivo básico de cualquier acción que emprendamos, ya sea esta personal o laboral. Cuando le preguntas a las personas cual es el motivo de sus acciones, te das cuenta de que en última instancia, todo ser humano desea vivir en paz y ser feliz.

Pero, paradójicamente, nuestros actos no dicen lo mismo y allí reside el verdadero conflicto.

Trabajamos para ser más, para tener más, para demostrar más, para ser más reconocidos y una larga lista de “mases” que nos lleva en sentido apuesto a lo que somos en esencia.

 

La revolución industrial trajo consigo este paradigma de competencia y competitividad y esto nos ha llevado ha vivir bajo el paraguas y la visión de un mundo donde todos estamos y nos sentimos separados los unos de los otros y donde debemos ser siempre mejores para ser “personas de éxito”.

Este ya es el antiguo modelo. Estamos entrando de lleno en una nueva era donde el modelo cambia por completo y si no conseguimos adaptarnos a este nuevo paradigma quedaremos fuera de todo lo bonito que nos da la vida.

El modelo antiguo ha colapsado. Ha colapsado el sistema político, el financiero, el educativo, el religioso y todos los modelos que queramos poner sobre la mesa.

La avaricia, fruto de la separación y la competencia desmesurada y mal entendida, nos ha llevado al colapso total. Ahora corren nuevos tiempos. Unos tiempos distintos de conciencia y consciencia.

La mayoría de las personas viven adictas a las emociones del miedo. Y lo peor es que no son ni tan siquiera conscientes de todo ello.

Desde pequeños el modelo educativo nos ha hecho competir unos con otros simplemente por comparar entre semejantes algunos conceptos que pocas veces mas hemos utilizado durante el resto de nuestras vidas.

Por otro lado, la educación de nuestros padres ha sido basada en la cultura del esfuerzo y del sacrificio.

Ninguno de estos modelos a tenido en cuenta el talento, la pasión y la conexión con nuestros dones, por extraños que parecieran.

Corren nuevos tiempos. Tiempos basados en la cultura de la pasión por lo que uno ama, por la conexión con lo que uno hace, por el no esfuerzo y el menos sacrificio. Corren tiempos nuevos y si no somos capaces de entenderlo, tendremos un grave problema.

Hoy día hay un solo camino para el éxito personal y profesional. Ese camino se llama “confianza”.

 Tanto en el ámbito personal como profesional quien sea capaz de generar confianza tendrá el éxito asegurado.

Los buenos negocios se generan basados, en primer lugar, por confianza y no por producto. Las buenas relaciones se generan por confianza y no por estatus ni por intereses ocultos.

Cualquier cosa en esta nueva vida se genera en base a la confianza. Una confianza que es la antítesis de la separación y la competitividad.

Es por ello que nos urge volver a reconstruir nuestra maltrecha confianza. La confianza en nosotros mismos.

Es imposible que nadie confíe en nosotros si no lo hacemos nosotros primero. Si queremos generar confianza debemos confiar en nosotros primero.

Recuerda: El modelo antiguo ha colapsado. Lo que ha llevado a la humanidad al enfrentamiento, al ego desmesurado y a la competitividad extrema está en sus últimos suspiros vitales.

Es hora de respirar un nuevo oxígeno. Un oxígeno renovado y limpio donde la confianza en uno mismo y en los demás será el principal valor de una nueva era.

Cuando mi hijo me diga lo que quiere ser en la vida lo primero y lo único que le voy a preguntar será lo siguiente:

 

“¿Confías en ti para llevarlo a cabo?”

 

Se, por su educación , que la respuesta será afirmativa y es aquí cuando un ser humano normal se convierte en un ser sobrenatural.

Si confías en ti y en tus posibilidades no importa si aún no tienes las destrezas necesarias para llegar donde quieres estar en el futuro. Si confías en ti, harás lo que tengas que hacer, para llegar donde quieras llegar.

Quiero despedirme hoy con algo para tu reflexión:

“No somos solo lo que nos han dicho que somos ni la vida es solo lo que nos han dicho que es”.

 

Te deseo lo mejor de ti.

SI NO SALE, PUÉS TE LO INVENTAS

By | Desarrollo Personal, Desarrollo Profesional | 57 Comments

Vivimos en una sociedad ultra-competitiva fruto de muchas cosas, pero sobretodo víctimas del miedo.

Las personas tienen miedo de que alguien les pueda quitar su sitio, robar “sus pertenencias”, ganar más, ser más reconocido, ganarse un mayor respeto y por eso dedicamos más esfuerzo a tumbar que a construir.

Este viejo paradigma esta cerca de su final ya que gracias a él y a vivir bajo esta visión de separación, el mundo tal y como lo conocemos, ha colapsado.

Han colapsado los pilares más importante, hasta este momento, del mundo tal y como lo conocemos. Ha colapsado la economía, la política, la religión e incluso la sociedad. Todo gracias a ese ego desmesurado fruto de un miedo que algunos se han encargado de forma magistral de que lo sintamos cada día en nuestras carnes, aún siendo este una mera ilusión.

Pero hoy solo quiero coger este hilo de la competitividad para advertirte de algo: “No dejes tus sueños en manos de nadie”.

Hacerlo en una sociedad como la actual puede llevarte a la frustración porque hay mucho mediocre por allí afuera suelto que no solo no va a querer colaborar jamás en tu crecimiento, tanto personal como profesional, sino que además gastará muchas de sus   limitadas energías en hacer lo posible para que tus sueños no se cumplan jamás.

Y lo hacen sin mala intención, no te creas. Simplemente ejecutan un patrón inconsciente para no quedar como alguien inferior o de menor categoría. Quién no entienden que todos estamos conectados entre si, tiende a tener este patrón de separación, el cual les hace competir en vez de co-opetir.

Por eso yo hace mucho tiempo decidí que soy y seré el arquitecto de mi presente y el constructor de mi destino.

¿Qué como se hace esto? Pues muy sencillo. Si quieres algo y no existe todavía la oportunidad ni la posibilidad, te lo creas y punto.

Hace ya algunos años que dedico mis energías y mi talento a inspirar a las personas a través de mis experiencias y mis conocimientos, los cuales “empaqueto” en forma de conferencias y formaciones.

En estos más de 5 años no llegan a los dedos de una mano las veces que me han invitado a dar una conferencia y mucho menos un curso. Y créeme cuando te digo que, a juzgar por los resultados, lo que hago no se me da mal, sino todo lo contrario.

¿Me sorprende? Si. ¿Pierdo mucho tiempo pensando en ello? No más de un solo. Sino más bien todo lo contrario. Centro mis energías, en vez de pensar en el “porque no a mí”, en crear las oportunidades que otros no ven en mí.

Y no por ello he dejado aparcado mi sueño, sino que, de nuevo, todo lo contrario. Si no ha habido posibilidades por los motivos que sea, me las he fabricado yo.

Si tienes un sueño debes hacerte responsable 100% de el y no esperar a que nada ni nadie te ayude a cumplirlo. Si ese alguien viene, pues bienvenido sea, pero sino viene, debes seguir y persistir hasta conseguir.

 Lo más sencillo es quedarse lamentándose un tu despacho o tirado en el sofá esperando esa llamada que jamás llegará a menos que no te reivindiques. Levántate y brilla hasta que seas irrechazable, cojones.

No dejes tus sueños en manos de otros porque sino ya dejan de ser tuyos. Cuando tus sueños ya no te pertenecen resulta mucho más difícil que se cumplan y tu talento no merece quedar escondido tras una simple ilusión ¿Me entiendes ahora?

 

¿Y si no te llaman?

¿Y si por cualquier motivo no encajas?

¿Y si no te conocen?

Pues haz que llamen, haz que seas imposible de omitir, se tan bueno que no puedas pasar desapercibido y hazte inolvidable. Todo depende de ti.

Pero no me jodas. No dejes esta frase como el típico eslogan “facebookero” de: “Todo depende de ti”. Si te creyeras esto de verdad ya lo habrías demostrado, de lo contrario es que no te lo acabas de creer.

Personalmente nunca espero nada externo, aunque si viene, lo cojo con AMOR porque debe ser alguna señal del Universo que me está brindando ayuda.

Pero si Dios te hizo con un poder ilimitado no es para que lo malgastes lamentándote o esperando que llegue esa puñetera llamada.

Las oportunidades aparecen cuando tu las atraes. Y hay muchas maneras de atraerlas pero, de la única manera que no atraerás ni un pimiento y donde no es posible hacer de imán es cuando vibras a una baja frecuencia fruto del miedo y del ego, esperando que alguien haga el trabajo por ti.

Deja ya de esperar y ponte manos a la obra, deja los pensamientos de “no soy suficiente” para otros que los quieran utilizar y creerse sus propias excusas pero no cometas tu este error.

El presente esta en tus manos y es el pasaje al mejor futuro jamás imaginado. Empieza a actuar ya y da valor a ese primer paso.

Busca tus motivaciones en forma de motivos, visualiza tu futuro deseado una y otra vez que suceda y ponte manos a la obra. Los sueños sin acción son una puñetera ilusión.

 

Amigo y amiga, tu haz tu parte del trato y el Universo hará lo que tu necesites.

 

Suerte en tu camino!!!!!

REFLEXIONES

By | Desarrollo Profesional | 112 Comments
👉 ¿Tienes hijos?
👉 ¿Has sido hijo?
 
Si algunas de las dos respuestas (o las dos) han sido afirmativas, PRESTA MUCHA ATENCIÓN:
 
Sabes que para un padre o madre su hijo siempre se dice que es lo primero……PERO:
 
En ocasiones lo que decimos y hacemos no va en consonancia y aunque creas que ellos no ven nada y que tu trabajo no les debería importar, te equivocas.
 
Este anuncio me ha encantado y me ha hecho recapacitar sobre muchas cosas. Estas son algunas:
 
Tendrías que saber que el DINERO=TIEMPO
 
Tendrías que saber ¿PARA QUÉ? trabajamos.
 
Tendrías que saber ¿CUALES SON TUS OBJETIVOS? para con tu trabajo.
 
Tendrías que saber ¿CUÁL ES TU MISIÓN? en el trabajo.
 
Tendrías que saber que el trabajo lo inventamos para tener más recursos y poder disfrutar y no para cada vez tener menos “de todo”.
 
Tendrías que saber que “la vida no consiste en trabajar” sino que deberías trabajar para vivir cada vez mejor.
 
Tendrías que saber que SI EL TRABAJO TE ROBA TIEMPO te roba vida.
 
Tendrías que saber que TAL VEZ ESTAMOS TOLERANDO COSAS que no deberíamos tolerar.
 
Bueno amigos…..solo son reflexiones!!!!!
No olvides nunca que nuestros hijos son nuestros GRANDES MAESTROS